Reto #21Lumias

lumia.

(De or. inc.).

1. f. p. us. prostituta.

No os llevéis a engaño: no he pasado 21 días yéndome de putas. El reto #21Lumias es tecnológico y nace de la necesidad absurda de manifestar mi fuerza de voluntad. Que por algo dejé de fumar, joder.

El caso es que Windows Phone sigue siendo para mí una plataforma de software para teléfonos lo suficientemente atractiva como para que, cada vez que hay una nueva versión, quiera hacerme con un terminal Lumia para probarla. Se me hace la boca agua al ver las pantallas y los diseños que Nokia ha creado para esta plataforma y no puedo evitar enamorarme de ellos una y otra vez. Esta vez, en concreto, compré un Lumia 930 de color verde flúor.

día 1

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Acabo de recibir el teléfono. Al sostenerlo en la mano, refleja sobre la palma el color verde aunque apenas haya luz. Me gusta la curvatura de la pantalla, me gustan los negros abisales, me gusta el tacto sedoso de la parte trasera. Pesa un cojón, todo hay que decirlo, pero es soportable. Actualizo el sistema a la última Preview for developers y descargo y configuro mis aplicaciones. Por último,  cambio la nanoSIM de mi iPhone 5S al Lumia 930 para empezar a tirar millas oficiales con él.

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La loca guía de regalos

¿No sabes qué regalar estas navidades?

¡No te preocupes! 10 Claves para acertar.

1) Consolador 

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¿Aburrido de ver la cara de vinagre de tu pareja? Cómprale este juguete erótico y olvídate. Si se corre, estará feliz; no necesitará que os acompañéis mutuamente a comer a casa de la suegra los domingos ni que le escribas ‘Te quiero’ en el espejo con el vaho de la ducha. El consolador hará el trabajo por ti y podrás dedicar mucho más tiempo a beber cerveza en el bar con los amigos o a ver el Sálvame Deluxe si te duele la cabeza.

2) Alcohol

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Brinda. Brinda por todo. Brinda incluso por los fracasos. Olvida las penas y olvida las alegrías. Olvídalo todo. Regala alcohol en cantidades ingentes y descubre ese nuevo mundo borroso que se abre ante ti. ¡Basta ya de HD!

3) Viaje a un lugar inventado

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Imprime unos billetes al Antimundo editados con Photoshop, guárdalos en un sobre y déjalo a los pies del árbol de Navidad. ¡Sorpresa! Nos vamos cuando quieras, es cuestión de querer salir de casa de vez en cuando. Y sí, nos iremos a Benidorm cuando seamos viejos. Continue reading La loca guía de regalos

Soylent: la nutrición del futuro

Soylent lleva un año y medio entre nosotros. Desde que su creador, Rob Rhinehart, diera el salto de la programación de software a la programación alimentaria, Soylent se ha convertido en un súper ventas y su impacto social es tan grande que sigue provocando encendidas discusiones acerca de su eficacia. La idea de Soylent es sencilla: una combinación exacta de ingredientes químicos y orgánicos en polvo disueltos en agua que aportan a nuestro organismo todo lo necesario. Vitaminas, aceites esenciales, proteínas e hidratos de carbono suficientes como para no desfallecer. 2000 calorías diarias con un sabor indescriptible. Se acabaron los artículos del slowfood, las muertes por atragantamiento y los menús a la carta cada día de la semana. La apuesta de Soylent trasciende la comida y se aloja estrictamente en la nutrición. Made of Mientras, la visión de negocio en Europa despierta y se aprovecha de la inexistente distribución de Soylent fuera de los Estados Unidos para recrear una variante (copia) que abastezca a los países europeos. A los pies de esta gran idea (léase con sorna) nace Joylent. Misma filosofía, mismo método de alimentación, prácticamente los mismos ingredientes pero con cuatro sabores a elegir —fresa, cacao, vainilla y plátano—, un precio más ajustado y un exdrogadicto a los mandos. Suena raro, pero está triunfando. Tanto Soylent como Joylent han sido concebidos para el vago, el apresurado, el ocupado, el solitario y el desentendido, pero también puede ser de ayuda para personas con sobrepeso, convalecientes o desnutridas. Sobrevuela por encima de los laboratorios de producción la idea utópica de canalizar la bebida y hacer que llegue a los grifos de los países del tercer mundo: tan descabellado como brillante para paliar la hambruna. La nueva nutrición ha llegado, está entre nosotros y su aspecto es restrictivo, práctico y tétrico. Comer es un acto que va más allá de la propia alimentación; es social y fomenta las relaciones  y la comunicación con nuestros semejantes. ¿Iremos a un restaurante de Soylent? ¿Pondremos Soylent en nuestra boda? ¿Desaparecerán las hamburgueserías, los kebabs, los japoneses, la tortilla de patatas, el pintxo, las pizzas?

Brian Merchant, editor senior de la revista Motherboard en VICE, puso a prueba su organismo consumiendo Soylent durante 30 días.

En este documental (inglés subtitulado en español) narra su experiencia así como la entrevista que realizó a su creador.

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